Avro Tudor, primer avión británico de línea presurizado

Avro Tudor, primer avión británico de línea presurizado

JB_Avro_Tudor_II_3

El 14 de junio de 1945 despegaba desde Ringway Airport, en Manchester, el Avro 688 Tudor, cuatrimotor de transporte comercial. Tiene la distinción de ser el primer avión comercial presurizado fabricado en el Reino Unido. El Tudor estaba basado en el bombardero cuatrimotor Avro Lincoln, que a su vez empezó su desarrollo como Lancaster IV. El diseño fue obra de Roy Chadwick que, debido a la guerra, se vio obligado a utilizar herramientas y piezas de aviones ya existentes.

1434612864369 Avro Tudor I con el empenaje aerodinámico inicial.

Dos prototipos fueron pedidos en septiembre de 1944. El prototipo no estaba presurizado y montaba motores Rolls-Royce Merlin 102 de 1.750 cv. La sección del fuselaje era un círculo de 3 metros, y podía transportar 1.705 kilos de carga útil a 6.400 kilómetros. Con estas características el Tudor no podía competir contra el Constellation o el DC-4. Además, el prototipo mostró poca estabilidad tanto lateral como longitudinal, y el empenaje vertical debió ser incrementado.

1434612864585 Tudor I con el empenaje reformado.

A pesar de estas características mediocres, el Ministerio solicitó 14 unidades para ser utilizados por BOAC, que se elevaron poco después hasta 20. BOAC pidió más de 340 modificaciones al avión, hasta que finalmente lo rechazó y compró modelos americanos.

1434612863318

Desde un primer momento se vio que la capacidad era demasiado limitada. El 10 de marzo de 1946 volaba el Tudor II, que incorporaba un fuselaje alargado, previsto para 60 pasajeros, lo que le convertía en el mayor avión comercial inglés hasta ese momento. BOAC llegó a solicitar hasta 79 unidades del avión. Sin embargo, los resultados de las pruebas mostraron que el avión no cumplía los requisitos previstos. Los motores del segundo prototipo fueron cambiados a Bristol Hércules, convirtiéndose en Tudor 7.

8b80e6c2fc31864cd91f2a0b6c3750a3

El Tudor 8 fue el segundo Tudor I reconstruido al estándar IV. Posteriormente fue equipado con cuatro reactores Rolls-Royce Nene, agrupados en dos barquillas. Realizó su primer vuelo el 6 de septiembre de 1948. Se utilizó para pruebas en vuelos de gran altitud antes de ser dado de baja en 1951.

avro-706-ashton_5985321800_o Avro Ashton.

Como resultado de estas pruebas el ministerio solicitó la fabricación de seis Tudor 9, con cuatro Rolls-Royce Nene, basados en el Tudor II, pero con tren de aterrizaje triciclo. El nuevo diseño fue el Avro 706 Ashton, cuyo primer vuelo se realizó el 1 de septiembre de 1950.

Avro Tudor SH945

La saga de los Avro Tudor mostró las limitaciones de la industria británica en un momento de rápida evolución en la aeronáutica. El diseño fue inferior a sus competidores americanos, que terminaron imponiéndose en el mercado. Solo se fabricaron 38 unidades de las distintas versiones.

R-100, el último gran dirigible británico

hwui9agqzrry

Hace hoy 90 años, el 16 de diciembre de 1929, volaba por primera vez el R-100, último de los grandes dirigibles británicos. Fabricado por Airship Guarantee Company, una filial de Vickers-Armstrong, fue diseñado por el prestigioso Barnes Wallis, luego famoso por sus estructuras geodésicas y sus bobas saltantes. Ballis comenzó a diseñar en este dirigible un armazón que luego sería la base de sus estructuras geodésicas, aplicadas a los Vickers Wellesley, Wellington y Windsor, entre otros. El R-100 formaba parte de un programa del ministerio británico de transporte para lograr la conexión con lugares lejanos del imperio por vía aérea.

R100_front_mast

La fabricación del dirigible, que comenzó en 1925, atravesó muchos problemas, y como el contrato era a precio fijo, Vickers se dio cuenta desde muy temprano que la aventura le costaría dinero, por lo que implementó muchas medidas de ahorro, que causaron muchas dificultades.

pursuit

La estructura del dirigible pesaba poco más de 100 toneladas, y una vez lleno de hidrógeno (156.000 metros cúbicos), tenía una capacidad de elevación de más de 150 toneladas, por lo que excluyendo los equipos que debía acarrear y la tripulación, podía levantar una carga de pago de unas 33 toneladas. Estaba propulsado por seis motores Rolls-Royce Condor, especialmente acondicionados para trabajar durante largos periodos de tiempo.

R-100_-_Montreal_1930 Sobre el cielo de Montreal.

El 29 de julio de 1930, el R-100 comenzó un viaje a Canadá, con el fin de demostrar que estaba capacitado para realizar el trabajo para el que fue diseñado. El vuelo duró poco más de 78 horas, en un trayecto de 5.300 kilómetros, a una velocidad media de 68 km/h, que lo llevó hasta Quebec, cerca de Montreal. El recibimiento fue apoteósico, y más de 100.000 personas visitaron el dirigible. El 13 de agosto comenzó su vuelo de vuelta, que duró 57 horas y media.

R100_Howden_Cons Construcción del R-100, con la estructura suspendida del techo del hangar. Obsérvese el tamaño de los trabajadores.

El R-100 y el R-101 eran rivales, y se considera que el primero era superior. Ciertos historiadores consideran que el éxito del vuelo a Canadá del R-100 obligó a los responsables del R-101 a intentar el vuelo a India en octubre, y que terminó en tragedia, al perderse el dirigible en Francia junto a toda su tripulación. Este accidente también afectó al R-100, que recibió la prohibición de volar. La tecnología británica no podía competir con la alemana en este terreno. El R-100 fue desguazado en noviembre de 1931.