El 26 de diciembre de 1974 volaba el Airbus A300B4, el noveno Airbus producido y cabeza de la versión que más se vendería. El A300, el primer avión de Airbus, era un birreactor de fuselaje ancho con una capacidad de unos 260 pasajeros, pensado para cubrir etapas medias.
Cabina alaógica. El A300-600 desarrollo los mandos «fly-by-wire» de Airbus.
En total se produjeron 248 ejemplares entre los modelos B2 y B4, este último logrando la certificación el 26 de marzo del 75 y entrando en servicio el 23 de mayo de ese año con Bavaria Germanair. Las ventas de los A300 fueron muy lentas al principio, haciendo temer por el futuro del consorcio Airbus. El B4 las revitalizó y el lanzamiento de nuevas versiones mantuvo un buen ritmo de ventas, hasta la llegada del A320 en 1984, el avión que lo cambió todo para Airbus.
Primer avión de fuselaje ancho europeo.
Airbus desarrolló diversas versiones del B4, incrementando su peso máximo al despegue, introduciendo la primera cabina de pilotaje para dos (piloto y copiloto, prescindiendo del ingeniero de vuelo), y es la base del A300-600, ya con aviónica digital. También fueron lanzadas diversas versiones de carga y, cuando los B4 dejaron de prestar servicio de pasajeros, se lanzaron programas de conversión a cargueros.
Iberia puso en servicio 6 ejemplares del A300, el primero a partir de marzo de 1981, y los mantuvo en servicio hasta 2002, cuando fueron retirados los dos últimos. Estos aviones realizaban servicio principalmente con Europa, Oriente Medio y las Islas Canarias. Aunque Iberia los compró “por compromiso”, ya que la industria española participaba en su construcción, dieron muy buen servicio, y abrieron el camino al resto de los productos Airbus en España.
El día de Navidad la Royal Navy británica lanzó el que puede considerarse primer “raid” aeronaval británico. Los HMS Engadine, Riviera y Empress, tres transportes de hidroplanos, lanzaron un total de 7 aviones, 3 Short Improved Type 74 Folder, 2 Short Type 81 Folder y 2 Type 135 Folder (1 Type 74 y un Type 81 tuvieron dificultades y fueron recuperados), para realizar un reconocimiento, y si lo consideraban, atacar con bombas puntos de importancia militar, como Cuxhaven, Heligoland y Wilhelmshaven.
HMS Engadine
Uno de los objetivos principales eran los hangares de los Zeppelin, cerca de Cuxhaven, que estaban lejos del alcance de los medios aéreos del momento. La Marina ideó este esquema novedoso, que incluyó la participación de la llamada Harwich Force, compuesta por un grupo de cruceros, destructores y submarinos.
La “inteligencia” sobre las instalaciones era más bien escasa, por lo que el teniente Erskine Childers, navegante en yate y autor del libro “El enigma de la estrellas”, que conocía bien el área, ofreció información para la navegación y participó acompañando al Comandante Cecil Kilner, como navegante y observador.
El tiempo era muy frío, y la niebla, nubes bajas y fuego antiaéreo evitaron que el ataque fuese un éxito completo. Sin embargo, se demostró la viabilidad de realizar ataques de este tipo y la importancia estratégica que podía alcanzar el arma aérea. Como resultado, la flota alemana fue dispersada en diversas zonas del Canal de Kiel.
Short Type 135
Todas las tripulaciones fueron recuperadas, después de más de tres horas de vuelo. Tres de los aviones regresaron a sus buques, otros tres aterrizaron en las isla de Norderney y sus tripulaciones recuperadas por el submarino E11, y los aviones destruidos para evitar que cayesen en manos enemigas. Un Type 135 tuvo problemas de motor y tuvo que amerizar a unos 13 kilómetros de Heligoland. En un principio se dio a la tripulación por perdida, pero fue encontrada por el vapor holandés Marta van Hattem, desembarcada en Holanda y desde allí, regresó a Inglaterra.
Short Type 81
Los alemanes reaccionaron con un incremento de su actividad aérea intentando localizar la fuerza atacante. Los británicos fueron avistados varias veces, pero los aviones no disponían de transmisor a tierra, por lo que tuvieron que esperar a regresar para pasar la información. El transporte de hidros HMS Empress tuvo dificultades en su motor, por lo que quedó rezagado del grupo y fue atacado por dos hidros Friedrichshafen, que no causaron daños. El dirigible L6 también atacó con bombas y fuego de ametralladora, pero tampoco causó daños. Los submarinos U-20, U-22 y U-30 intentaron atacar al grueso de la fuerza, pero tampoco tuvieron éxito, por lo que todos los buques regresaron indemnes a sus bases.
El 22 de diciembre de 1964 Bob Gilliland, piloto de pruebas de Lockheed, subía a la cabina del SR-71 en Palmdale, California, y realizaba el primer vuelo de un avión en el que prácticamente todo era especial. El Blackbird, apodo no oficial, debido a su pintura externa azul marino oscuro, estaba destinado a ser el avión operacional más rápido de la historia (hasta el momento), con velocidades de servicio sostenida del orden de Mach 3,2, aunque se llegó a alcanzar Mach 3,5 en maniobras de evasión ante el ataque de misiles tierra-aire.
LA fabricación del avión planteó muchos problemas a Lockheed
El SR-71 era un derivado mucho más desarrollado del Lockheed A-12, un avión monoplaza de reconocimiento solicitado por la CIA, ante la evidencia de que sus plataformas de reconocimiento eran cada vez más vulnerables ante las defensas soviéticas. La fuerza aérea encargó a su vez el SR-71, con dos plazas y características furtivas, como una plataforma de reconocimiento a Mach 3, que en eso momento se consideraba prácticamente invulnerable.
En el Blackbird, todo era especial.
En total se construyeron un total de 32 aviones, entre ellos dos SR-71B de entrenamiento y un solo SR-71C. Ningún Blackbird fue derribado durante su más de 25 años de servicio, pero 12 se perdieron por accidentes diversos (dos de ellos en Vietnam). El avión voló cerca de 53.500 horas, de las que 11.675 a Mach 3.
Las extraordinarias características del SR-71 no resultaban baratas. La fuerza aérea norteamericana los retiró de servicio en 1990, aduciendo sus altísimos costes operacionales (se habla de 200.000 dólares por hora de vuelo), aunque muchos expertos opinan que el Pentágono lo retiró para poder financiar otros programas. El avión volvió brevemente al servicio a mediados de los noventa, y la NASA utilizó dos unidades hasta 1999.
La fabricación del SR-71 planteó enormes retos a Lockheed. EL 85% de la estructura del avión era de titanio, un metal no producido en Estados Unidos. Se montó un esquema a través de terceros países para adquirir titanio soviético, por lo que se da la paradoja de que los aviones que espiaban a la URSS estaban fabricados por su propio titanio.
Las diversas formas de funcionaiento del J58.
Los motores del SR-71 eran los Pratt & Whitney J58, que producía un empuje estático de 14.700 kg, y está optimizada para máxima eficiencia a Mach 3,2. A gran velocidad el motor prácticamente no producía empuje, que se conseguía con la postcombustión. Como curiosidad, para arrancar el motor se desarrolló un vehículo con dos motores V8, que lo cebaban mediante un eje vertical.
El combustible también era especial, y necesitaba de una flota de aviones cisterna especial KC-135Q, capaz de suministrar JP-7, con un punto de ignición muy elevado. Para arrancar el motor se inyectaba trietilborano, que entra en ignición en contacto con el aire. El SR-71 despegaba con el combustible justo para llegar a cierta altura, donde era reaprovisionado por un cisterna y realizaba su misión.
El recibrimiento del fuselaje y las alas se dilataba con el calar, dejando escapar combustible.
El recubrimiento del fuselaje y alas estaba arrugado en tierra, dando la impresión de una fabricación descuidada. Esto se debía a que en vuelo las altas temperaturas alcanzadas llevaban a que el metal dilatase, con lo que desaparecen las “arrugas”. Como consecuencia de esto, en tierra el SR-71 goteaba combustible. Por otra parte, dentro de las especificaciones del avión también estaba su furtividad, que se conseguía gracias a la forma del avión y a ciertas pinturas que reflejaban las ondas radar. El color oscuro le ayudaba a pasar desapercibido, aunque la pluma de fuego de sus motores en postcombustión era difícil de esconder.
El 20 de diciembre de 1929 volaba el Potez 39, prototipo francés de observación de dos plazas. Estaba propulsado por un motor Hispano Suiza 12 Hb de 580 CV y era de construcción totalmente metálica. Los vuelos de prueba demostraron ciertos problemas de estabilidad por lo que se alargó el fuselaje y se hizo más profundo. Otros dos prototipos de unieron al programa de pruebas que se alargó hasta 1932.
El Potez 39 estaba destinado a reemplazar a los Potez 25 y Breguet XIX en servicio en el ejército del aire francés. Finalmente, la competición fue ganada por el Breguet 27, aunque el Potez 39 también recibió pedidos. El avión estaba armado con dos ametralladoras delanteras y una trasera, manejada por el observador. Además, podía transportar una carga ligera de bombas.
Se fabricaron 104 Potez 390 para las fuerzas armadas francesas, y 12 Potez 391 para Perú, que fueron las únicas ventas de exportación, con un motor Lorraine-Dietrich 12H de 700 CV. La carrera del avión en Francia no fue muy larga en primera línea. Los primeros comenzaron a ser entregados en 1934, pero en 1936 ya empezaron a ser reemplazados por los Potez 540, Amiot 143 y ANF Les Mureaux 117.
Al estallar la guerra todavía siete escuadrones de observación lo mantenían en servicio, pero fue inmediatamente retirado. En el armisticio, en junio de 1940, 41 unidades seguían en servicio, que fueron desguazadas poco después.
El Potez 39 tenía una curiosa particularidad. Su depósito de combustible, situado entre piloto y observador, podía ser lanzado en vuelo, con lo que el avión se convertía en un planeador… evitando riesgos de incendio a bordo.
El 20 de diciembre de 1954 surcaba por primera vez el aire el YF-102A, un caza con ala en delta, fabricado por Convair y que estaba dando muchos quebraderos de cabeza. Un año antes, el YF-102 volaba en la base de Edwards, pero pocos días después se perdía en un accidente. El segundo avión volaba el 11 de enero de 1954 y confirmaba los temores de la compañía: era incapaz de superar la velocidad del sonido. Todas las alarmas sonaron en Convair. El modelo YF-102A, con el fuselaje completamente rediseñado fue providencial y en su segundo vuelo, traspasó la barrera del sonido.
Richard Withcomb con un modelo aerodinámico en el tunel de viento de la NASA.
Los estudios aerodinámicos de Richard T Withcomb fueron esenciales para el desarrollo de la regla del área (o fuselaje Coca-Cola, e incluso “fuselaje Marilyn). Esta regla indicaba cómo se debía “esculpir” el fuselaje de forma que facilitase la transición supersónica, estrechándolo en la entrada del ala y ensanchando al final. El YF-102A lo demostró de forma clara y Whitcom ganó el trofeo Collier, al mejor logro en la industria aeroespacial en 1954.
Vista superior con el fuselaje modificado
Convair había convertido el ala delta en su seña de identidad. El XF-92 fue su primer prototipo, que dio nacimiento al F-102, al F-106, al F2Y Sea Dart, y al bombardero B-58 Hustler. Fue una época dorada para el ala en delta.
En terreno ártico, protegiendo el flanco norte.
El F-102 fue fabricado en un millar de ejemplares, y sustituyó a los modelos subsónicos, Lockheed F-94 y Northrop F-89 en servicio en labores de intercepción todo tiempo. También fue utilizado en el conflicto de Vietnam, aunque de forma muy limitada. El Delta Dagger, conocido como “Deuce” por sus tripulaciones, dio nacimiento al F-106 Delta Dart, el “Cadillac de los cielos”, uno de los cazas más elegantes que han entrado en servicio en la USAF.
Sistema de control de fuego Hughes MC-3
El F-102 fue el primer avión construido alrededor de su sistema de control de fuego, el MC-3 desarrollado y fabricado por Hughes, luego reemplazado por el MG-10. Estos sistemas integraban los misiles Falcon, que incluían seguimiento infrarrojo y con un radar semiactivo. Más tarde el F-102 pudo utilizar los misiles nucleares Falcon, y nunca llegó a utilizar los MB-1 Genie, también nucleares.
La misión original era interceptar las posibles oleadas de bombarderos soviéticos aproximándose a Estados Unidos a través del casquete polar, por lo que normalmente operaban con dos depósitos de combustible externos y tenía capacidad de repostaje en vuelo. Se construyeron también 111 versiones biplaza lada a lado de entrenamiento, que no podían alcanzar velocidad supersónica.
Además de la USAF, sólo Grecia y Turquía operaron estos aviones. En Estados Unidos dejaron de prestar servicio en 1976, aunque posteriormente se convirtieron varios cientos en drones QF-102 y PQM-102, que fueron utilizados hasta 1986.
Convair TF-102A-41-CO (S/N 56-2339) of the 182nd Fighter Interceptor Squadron, Texas Air National Guard, Kelly Air Force Base, Texas, on May 1, 1965. F-102A (S/N 56-1481) is in the background. (U.S. Air Force photo)
El Tupolev tu-2 es para los soviéticos uno de sus aviones míticos junto al Pe-2, al Sturmovik y los cazas Yak y Lavochkin. El Tu-2 sirvió en la segunda parte de la guerra patria (segunda guerra Mundial), y fue exportado a muchos de los países socialistas. También tuvo participación en la guerra de Corea. Los chinos lo utilizaron en Nepal en misiones contraterroristas. China los retiró a finales de los años 70. En total, se fabricaron 2.257 entre 1941 y 1948.
El 28 de noviembre de 1934 realiza su primer vuelo el Blackburn B.7, un biplano monomotor de bombardeo ligero, tanto diurno como nocturno, bombardeo en picado y observación, que competía por sustituir a los Westland Wapiti y Fairey Gordon. Este posible contrato, ligado a la especificación G.4/31, suscitó el interés de ocho fabricantes, y todos ellos fabricaron prototipos.
El B.7 fue fabricado en la misma línea de producción que el Blackburn Shark, y tenía mucho en común con este último. Entre estas características, una utilización mucho menor de los refuerzos entre alas, que no se plegaban, como lo hacían en el Shark, y una mayor superficie de sustentación, que le permitía una mayor carga útil. Con el torpedero compartía el mismo fuselaje y el tren de aterrizaje.
También eran similares la acomodación, equipo y armamento, así como el motor, un Armstrong Siddeley Tiger IV de 700 caballos. Los vuelos de evaluación se prolongaron hasta octubre de 1935. En ese momento, era un avión anticuado, respondiendo a una especificación que ya tenía 4 años, por lo que ni el B-7 ni ninguno de sus competidores logró contrato alguno. El B-7 fue desguazado poco después.
Blackburn Shark. El B-7 tomaba muchos elemento prestados de este biplano.
Hace hoy 90 años, el 16 de diciembre de 1929, volaba por primera vez el R-100, último de los grandes dirigibles británicos. Fabricado por Airship Guarantee Company, una filial de Vickers-Armstrong, fue diseñado por el prestigioso Barnes Wallis, luego famoso por sus estructuras geodésicas y sus bobas saltantes. Ballis comenzó a diseñar en este dirigible un armazón que luego sería la base de sus estructuras geodésicas, aplicadas a los Vickers Wellesley, Wellington y Windsor, entre otros. El R-100 formaba parte de un programa del ministerio británico de transporte para lograr la conexión con lugares lejanos del imperio por vía aérea.
La fabricación del dirigible, que comenzó en 1925, atravesó muchos problemas, y como el contrato era a precio fijo, Vickers se dio cuenta desde muy temprano que la aventura le costaría dinero, por lo que implementó muchas medidas de ahorro, que causaron muchas dificultades.
La estructura del dirigible pesaba poco más de 100 toneladas, y una vez lleno de hidrógeno (156.000 metros cúbicos), tenía una capacidad de elevación de más de 150 toneladas, por lo que excluyendo los equipos que debía acarrear y la tripulación, podía levantar una carga de pago de unas 33 toneladas. Estaba propulsado por seis motores Rolls-Royce Condor, especialmente acondicionados para trabajar durante largos periodos de tiempo.
Sobre el cielo de Montreal.
El 29 de julio de 1930, el R-100 comenzó un viaje a Canadá, con el fin de demostrar que estaba capacitado para realizar el trabajo para el que fue diseñado. El vuelo duró poco más de 78 horas, en un trayecto de 5.300 kilómetros, a una velocidad media de 68 km/h, que lo llevó hasta Quebec, cerca de Montreal. El recibimiento fue apoteósico, y más de 100.000 personas visitaron el dirigible. El 13 de agosto comenzó su vuelo de vuelta, que duró 57 horas y media.
Construcción del R-100, con la estructura suspendida del techo del hangar. Obsérvese el tamaño de los trabajadores.
El R-100 y el R-101 eran rivales, y se considera que el primero era superior. Ciertos historiadores consideran que el éxito del vuelo a Canadá del R-100 obligó a los responsables del R-101 a intentar el vuelo a India en octubre, y que terminó en tragedia, al perderse el dirigible en Francia junto a toda su tripulación. Este accidente también afectó al R-100, que recibió la prohibición de volar. La tecnología británica no podía competir con la alemana en este terreno. El R-100 fue desguazado en noviembre de 1931.
Recien salido de fabrica, sin marcas ni identificación.
El Nord 2200 sólo se construyó en un ejemplar. No incorporaba el sistema de plegado de alas ni el armamento, y mostraba una clara necesidad de un motor con más potencia, aunque sus características de vuelo fueron consideradas aceptables. El avión tenía una toma de aire frontal, y alas con una moderada flecha de 24 grados. El 24 de julio de 1950 resultó dañado por un incendio, y se ordenó su reconstrucción.
Con las modificacionen en morro y empenaje de cola.
El avión, que había sido diseñado por equipo a las órdenes de Buret, fue reconstruido con algunas mejoras, entre las que se encontraba un empenaje más alto y un morro preparado para recibir un radar. El avión ya no tenía opciones para conseguir ningún contrato, y las autoridades francesas ya habían declarado su preferencia por el modelo Arsenal.
La utilización del 2200 se limitó a servir como banco de pruebas para servocomandos y diversos equipos, así como para efectuar ensayos de despegue asistido con cohetes JATO. El avión fue retirado de vuelo en 1954.
Despegue asistido con cohetes JATO.
La marina francesa no adoptó finalmente ninguno de los tres modelos presentados, que eran muy inferiores a los que ya estaban en servicio en otras marinas. El contrato fue para el De Havilland Sea Venom F (AW) 20, después de evaluar el Grumman Panther. El Aquilon, como fue conocido en Francia, fue fabricado en 96 unidades por SNACASE.