
El 15 de marzo de 1935 despegaba el primer Dornier Do-18a, con Erich Gundermann a los mandos. Con la matrícula D-AHIS, y bautizado “Monsun”, el avión estaba pintado en amarillo brillante. Lamentablemente, el Monsun se perdió el 2 de noviembre de ese año en una prueba de alta velocidad en el Báltico.
El «Monsun», primer 18 en vuelo.
El Dornier 18 era el desarrollo final del hidro bimotor Dornier Wal, y estaba pensado para el transporte de correo y mercancía a larga distancia, según necesidades de Lufthansa, y en el terreno militar para el reconocimiento y el rescate en el mar, al servicio de la Luftwaffe.

La arquitectura de este hidro era similar a la de su predecesor. Un fuselaje con dos “sponsons” estabilizadores a los lados. Ala alta con dos motores Junkers Jumo 205b, diesel, en tándem. El avión demostró buenas características desde el principio, aunque estaba ligeramente subpotenciados. Lufthansa se hizo cargo de al menos 5 Dornier Do-18, con los que experimentó en sus líneas trasatlánticas.
El Schwavenland con Do-18 a bordo.
Lufthansa tenía buques especializados en la recogida y catapultaje de hidroaviones, una vez repostados, para realizar el trayecto hasta América del Sur. El Schwavenland, realizó los primeros catapultajes con este avión en 1936, alcanzando sus destinos tanto en Sudamérica, como en Estados Unidos. Varios de los aviones se perdieron en accidente, y a mediados de 1939, los Do-18 dejaron de estar presentas en esta ruta. Lufthansa cedió los tres ejemplares que le quedaban a la Luftwaffe.

El segundo prototipo de Do-18, ya era una versión militar, adecuada para el reconocimiento a larga distancia y el rescate de tripulaciones en el mar. Cuando estalló la segunda Guerra Mundial, el avión estaba considerado obsoleto. Un Do-18 tiene el dudoso honor de haber sido el primer avión alemán derribado por los británicos. El 26 de septiembre de 1939, una formación de tres Do-18 fue sorprendida por nueve Blackburn Skua, lanzados desde el Ark Royal, con la pérdida de uno de los hidros.

La Luftwaffe alineaba 62 Do-18 al comienzo de las hostilidades encuadrados en cinco escuadrones. Su obsolescencia hizo que fuesen rápidamente sustituidos por los Blohm Voss 138, pasando a efectuar misiones secundarias. La Lufwaffe recibió alrededor de 160 ejemplares del Do-18 en todas sus versiones.
Do-18F modificado con motores radiales BMW 132N.
En 1937 se fabricó un único Do-18F, con mayor envergadura de ala para vuelos de muy larga autonomía. El avión fue modificado montándole dos motores radiales BMW 132N de 880CV, en la esperanza de interesar a la Luftwaffe. Problemas de refrigeración plagaron esta versión, y cualquier desarrollo adicional fue abandonado.



Comparativa con los aviones a los que debía sustituir.










Loire Nieuport LN.401 durante la Batalla de Francia.
El B-29, muy avanzado tecnológicamente, era muy difícil de interceptar para los japoneses.
La devastación fue tremenda en Tokyo.
B-29 con problemas de motor, sobre Tokyo.
Ataque con bombas incendiarias.
El General Curtiss LeMay
Hermann Goering, amigo personal de Hitler y as de la Primera Guerra Mundial, fue el «señor» de la Luftwaffe desde el primer momento.
El Dornier Do P, bombradero disfrazado de avión de transporte.
Heinkel HD-37, utilizado para entreamiento en Rusia.
Junkers K-39 en 1927.
Los aviones de Luft Hansa fueron utilizados para el entrenamiento de tripulaciones.
El Dornier 19, Ural Bomber, no se produjo por falta de recursos.
Un bf-109 en el tunel de viento. Al comenzar la guerra la Luftwaffe tenía la superioridad tecnológica.
Producción de Ju-88. La falta de materias primas limitó severamente la capacidad de la Luftwaffe.
Bachem Natter, un intento desesperado de equilibrar una situación imposible. Construido con materiales no estratégicos.

Tipo 133 en su primera forma, con cabina abierta.

Restos del 133 tras su accidente.




La Baronesa delante del avión en que se mataría ese mismo día.



Prototipo equipado con motor Rolls Royce Griffon.
Apontaje de un Sea Fury australianos en el HMAS Sydney.





Merkur de SCADTA en Brasil.

