Harriet Quimby, 150 años del nacimiento de la primera piloto estadounidense

Harriet Quimby, 150 años del nacimiento de la primera piloto estadounidense

El 11 de mayo de 1875, hace 150 años, nació Harret Quimby, primera estadounidense en obtener la licencia de piloto. Parece que nació en Arcadia, Michigan y durante su adolescencia Quimby y su familia se mudó a San Francisco, donde descubrió su talento para el periodismo. En 1903 fue a Nueva York, donde trabajó como crítica de teatro y cine, y posteriormente como fotoperiodista para publicaciones populares.

En 1910 le asignaron cubrir un reportaje sobre el Torneo Internacional de Aviación Belmont de Nueva York y Quimby quedo infectada por el virus de la aviación. Decidida a volar, se matriculó en la Escuela de Aviación Moisant en Hempstead, Long Island. Escribió la famosa frase: «Voy a probar todo lo que los hombres han hecho en la aviación: altitud, velocidad, resistencia y lo demás». El 1 de agosto de 1911, Quimby se convirtió en la primera mujer estadounidense en obtener una licencia del Aero Club de América. Fue la segunda mujer piloto con licencia del mundo. (La primera mujer en recibir una licencia de piloto fue la baronesa de La Roche de Francia. Para más información: https://shapingupfutures.net/2020/03/08/raymonde-de-laroche-primera-mujer-piloto/ ).

Tras obtener sus alas, Quimby se unió a los Aviadores Internacionales Moisant, un equipo de exhibición itinerante. Rápidamente se convirtió en una sensación nacional, acaparando titulares durante sus giras por Estados Unidos y México para desafiar los límites del vuelo. Quimby era conocida por romper con las tradiciones sociales al usar un traje de piloto de satén púrpura en lugar de falda y enagua.

 Continuó escribiendo sobre sus experiencias como aviadora para la popular revista neoyorquina Leslie’s Illustrated Weekly, donde contribuyó con artículos sobre seguridad aérea, la promesa de la aviación comercial y las oportunidades profesionales para las mujeres en la aviación. Su énfasis en la seguridad y la importancia de usar listas de verificación previas al vuelo contribuyeron a establecer estándares que utilizan los pilotos actuales.

Quimby se fijó un nuevo objetivo: convertirse en la primera mujer en cruzar el Canal de la Mancha como piloto. El 16 de abril de 1912, Quimby voló un monoplano Bleriot de 60 caballos de potencia desde Dover, Inglaterra, hasta Hardelot, Francia, completando el vuelo récord a pesar de navegar a través de una densa capa de niebla en una hora y nueve minutos. Sus únicos instrumentos eran una brújula y un reloj. Sin embargo, el logro de Quimby se vio eclipsado por la noticia del desastre del Titanic, ocurrido pocos días antes de su vuelo.

Un desconocido con el cadaver de Quimby, inmediatamente después de su accidente el 1 de julio

Lamentablemente, el destino le tenía reservado un final rápido. Regreso a Estados Unidos y el 1 de julio de 1912 tras realizar un vuelo de prueba en el Encuentro de Aviación Harvard-Boston en su nuevo monoplano Bleriot de 70 caballos de fuerza, Quimby despegó de nuevo para un vuelo alrededor del puerto de Dorchester con el organizador del encuentro, William A.P. Willard. Aunque se desconoce la causa del accidente, los espectadores presenciaron cómo la aeronave giraba en espiral mientras Quimby y Willard salían despedidos a aguas poco profundas. Ambos murieron. Harriet Quimby fue enterrada en el cementerio Kensico, Valhalla, Nueva York.

Ver también: https://shapingupfutures.net/2025/03/06/maria-bernaldo-de-quiros-primera-piloto-con-titulo-espanol/

Raymonde de Laroche, primera mujer piloto

Raymonde de Laroche, primera mujer piloto

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El 8 de marzo de 1910 Raymonde de Laroche, 22 años, recibió su carnet de piloto, emitido por el Aeroclub de Francia. Tenía el número 36, y ella fue la primera mujer que lo conseguía. El Aeroclub de Francia era la única entidad en aquel momento que otorgaba estas licencias, y estaban destinadas a pilotos para operar aviones de forma profesional.

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Desde muy joven se había interesado en los deportes, en las motocicletas y en los automóviles, en aquellos tiempos, “solo para hombres”. Las demostraciones de Wilburg Wright en París en 1908 la afectaron profundamente, y en 1909 le pidió a su amigo Charles Voisin, hermano de Gabriel, famoso constructor de aviones, que la enseñase a volar. El 22 de octubre de 1909 realizó un salto de unos 270 metros, el primer avión pilotado por una mujer (el año anterior, dos mujeres había volado como pasajeras con Henri Farman, pero no como piloto).

De Laroche en su avion

Parece que Laroche voló sin el permiso de su mentor, lo que da crédito a su fama de decidida y cabezota. “La Baronesa”, como la llamó la revista Flight, conseguiría su carnet de vuelo el 8 de marzo de 1910, y a partir de ahí participó en numerosos eventos. En julio se estrelló en Reims y sufrió heridas severas que hicieron temer por su vida, pero dos años después ya estaba de vuelta. El 26 de septiembre de 1912 tuvo un accidente de automóvil, donde murió Charles Vosisin, y ella salió malparada.
Durante la Primera Guerra Mundial, no la dejaron volar en el frente y ella actuó como conductora, llevando a los oficiales hasta el frente, muchas veces, bajo el fuego enemigo.

de Laroche el día de su muerte La Baronesa delante del avión en que se mataría ese mismo día.

En junio de 1919 logró el record femenino de altura con 4.800 metros y el de distancia, con 323 kilómetros. Laroche se había convertido también en ingeniero, y buscó ser piloto de pruebas. El 18 de julio de 1919 era copiloto en un avión experimental en un aeródromo en Le Crotoy. El avión perdió el control al aterrizar y se estrelló, matando a sus dos ocupantes.
Raymonde de Laroche es celebrada como modelo de mujer decidida, sin complejos, inteligente, pionera y dispuesta a llegar donde ella quisiera. Fue la primera y la siguieron muchas como pilotos, ingenieros, técnicos, proyectistas, trabajadores en las fábricas… Sin ellas, la aviación no sería lo que hoy en día conocemos.

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María Bernaldo de Quirós fue la primera española con título de piloto, el 24 de noviembre de 1928. “Que se vaya acostumbrando la opinión pública, verán que las mujeres servimos para algo más que para bordar”, declaró. Hija de la aristocracia, se casó en segundas nupcias con el que fue alcalde de Ciudad Rodrigo, pero sus ansias de libertad la llevaron a separarse, y venir a Madrid a cumplir sus sueños.

Maria Bernaldo de Quiros

María fue una de las primeras que aprovechó la Lay de Divorcio en la Segunda República, Se divorció de su segunda marido y se casó con su profesor de vuelo José Rodríguez Díaz de Lecea, que llegaría a ser ministro del Aire en la época de Franco.

174453_BernaldoDeQuiros_thumb_722 A bordo de su «Polilla».

Después de obtener su licencia de piloto, y a bordo de su “Polilla”, un De Havilland DH-60, realizó exhibiciones y dio el bautismo del aire a unas 200 mujeres. En 1929 recibió la insignia de aviación militar del Real Aero Club, a pesar de que no podía volar sus aviones, porque estaba prohibido a las mujeres.