Antares ha recaudado 470 millones de dólares en una ronda de financiación Serie C, codirigida por Paradigm y Caffeinated Capital, con la participación de Point72 Ventures, Shine Capital, Industrious Ventures y otros inversores.
El capital, que incluye 370 millones de dólares en acciones y 100 millones en deuda, llega semanas después de que Antares lograra la criticidad de su reactor Mark-0 en el Laboratorio Nacional de Idaho. Fue el primer reactor de agua no ligera desarrollado por el sector privado en alcanzar la criticidad en Estados Unidos en más de cuatro décadas. Antares cumplió con el hito según lo previsto, validando la física del reactor, el control de la reactividad y la instrumentación en un núcleo a escala real. Se utilizó combustible TRISO, basado en partículas de uranio recubiertas de materiales cerámicos y carbono, integradas en grafito.

Los micro-reactores de la compañía están diseñados para funcionar de forma segura y autónoma durante años sin necesidad de reabastecimiento de combustible, proporcionando energía ininterrumpida a los clientes que más la necesitan. Este enfoque, diseñar para un funcionamiento sostenido, no para una demostración puntual, guía cada decisión que toma la compañía.

«El 4 de junio, alcanzamos la criticidad y ahora nos hemos centrado en la comercialización», declaró Jordan Bramble, director ejecutivo y cofundador de Antares. Las fuerzas armadas nos han apoyado en cada etapa del proceso. Hemos obtenido contratos firmes para la construcción de reactores. Para ello, anunciamos una inversión de 470 millones de dólares, mediante capital y deuda, que se destinará en una proporción de 1:1 con los fondos públicos para llevar esta tecnología a escala comercial.

Nuestras sólidas relaciones con los clientes y nuestra cartera de pedidos comprometida nos permiten centrar nuestra hoja de ruta de ingeniería en un objetivo fundamental: reactores que operen de forma fiable y segura durante más de seis años, desplegados en instalaciones militares a partir de 2028. Este enfoque nos guiará hacia el primer microrreactor que produzca electricidad útil con un diseño verdaderamente viable comercialmente.
La ronda de financiación Serie C financia el desarrollo desde un reactor probado hasta sistemas operativos: el reactor Mark-1, productor de electricidad, en 2027, y los despliegues iniciales a clientes del sector de defensa en 2028, incluida la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en el marco de la iniciativa de Energía Nuclear Avanzada para Instalaciones.
Antares fabrica microrreactores diseñados específicamente para estas misiones, abordando una creciente vulnerabilidad nacional: muchas instalaciones militares estadounidenses dependen de una red eléctrica comercial sometida a una presión cada vez mayor debido al aumento de la demanda, las condiciones climáticas extremas y los ataques del adversario.
Mucha actividad en las nucleares

El sector nuclear ha registrado una mayor actividad de inversión en los últimos meses. Recientemente, X-energy, respaldada por Amazon, cerró una ronda Serie D por 700 millones de dólares, tras ampliar en febrero su Serie C por un monto similar. Deep Fission ingresó al mercado bursátil en septiembre mediante una fusión inversa valuada en 30 millones de dólares, mientras que Aalo Atomics captó 100 millones en agosto para construir un centro de datos alimentado por un microrreactor.
Entre los proyectos de mayor escala, TerraPower, apoyada por Bill Gates, obtuvo en junio 650 millones de dólares en una ronda que contó con la participación de Nvidia. Paralelamente, varias centrales nucleares tradicionales también recibieron nuevos apoyos. Constellation Energy recibió este mes un préstamo del Departamento de Energía por 1.000 millones de dólares para reactivar un reactor en Three Mile Island en 2028, un proyecto cuyo costo total se estima en 1.600 millones.
