La startup Electra, con sede en Virginia, ha conseguido 2.200 pre-órdenes de su avión híbrido eléctrico de despegue y aterrizaje ultracortos (STOL) EL9, lo que supone un enorme voto de confianza para el promotor. Estos pedidos anticipados están valorados en casi 9.000 millones de dólares, con Akansel (Turquía) y Dieng & Co Engineering (Senegal) en asociación con Flow Aero (EE.UU./Turquía) entre los clientes más recientes de la empresa.
El EL9 de Electra combina la tecnología de elevación por soplado y la propulsión híbrida-eléctrica para aterrizar en pistas de tan sólo 45 metros (150 pies), lo que le permite rivalizar con el acceso en helicóptero. El vehículo, con capacidad para nueve pasajeros, ofrece hasta 3.000 libras de carga útil y una autonomía de hasta 1.100 millas náuticas, con recarga de baterías en vuelo que elimina la necesidad de infraestructuras de carga en tierra.
«La propulsión híbrida-eléctrica nos permite lograr lo que el combustible de aviación por sí solo no puede hacer; hemos creado un avión de ala fija que ofrece el acceso de un helicóptero con 100 veces menos ruido, un 70 por ciento menos de coste, seguridad mejorada y emisiones drásticamente reducidas», dijo Marc Allen, consejero delegado de Electra.
El 13 de noviembre de 2024, Electra reveló el diseño de su futuro EL9. Electra ha estado probando la mayor parte de esta tecnología en un avión de demostración a menor escala, el biplaza EL2 Goldfinch, que voló por primera vez en noviembre de 2023.
Bristow Group, es socio de lanzamiento de Electra. Otras plataformas líderes de aviación, incluidos los operadores indios JetSetGo y Blade India, Flapper con sede en Brasil, flyv con sede en Alemania, LYGG con sede en Finlandia, y las aerolíneas regionales estadounidenses JSX y Surf Air han realizado pre órdenes. Otros clientes de Electra son Caverton Helicopters (Nigeria), Copenhagen Helicopter y Copenhagen Air Taxi (Dinamarca), 5 Star Helicopter Tours (EE.UU.), Global Vectra Helicorp (India) y Helicidade Heilporto (Brasil).
El 8 de abril de 1950, cuatro cazas Lavochkin La-11 interceptaron un Consolidated PB4Y-2 Privateer “Turbulent Turtle” de la US Navy que realizaba una misión de inteligencia de señales (SIGNIT) frente a la costa soviética del Mar Báltico. El avión fue derribado y sus diez tripulantes perdieron la vida. El «Turbulent Turtle» se convirtió en el primer avión de inteligencia derribado por la Unión Soviética durante los años de la Guerra Fría. También fue la primera victoria aérea del Lavochkin La-11.
El «Turbulent Turtle» del Escuadrón de Patrulla 26 (VP-26) basado en Port Lyautey, en el entonces Marruecos Francés, despegó de Wiesbaden en Alemania Occidental y se dirigió al Mar Báltico. En las proximidades de Liepāja (actualmente en Letonia) el Privateer fue interceptado y derribado. Obviamente, en relación con ese incidente tanto la Unión Soviética como Estados Unidos publicaron información y comentarios significativamente diferentes.
La versión oficial soviética afirmaba que el avión de la US Navy violó su espacio aéreo. Como consecuencia, se asignó a aviones de combate la tarea de interceptar al Privateer y obligar a la tripulación a aterrizar en un aeródromo soviético. Lamentablemente, el PB4Y-2 no se limitó a ignorar las señales dadas por los pilotos de los La-11, sino que abrió fuego contra ellos. Así, fue derribado y no hubo supervivientes.
Durante años, debido a las tensas relaciones entre las dos superpotencias, no hubo posibilidad de explicar lo que realmente ocurrió aquel día. Aparecieron muchas hipótesis, así como rumores no confirmados relacionados con posibles supervivientes. Cada uno de ellos provocó que las autoridades estadounidenses acusaran repetidamente a la Unión Soviética de encarcelar a la tripulación del Corsario, pero todas estas acusaciones eran negadas continuamente por la parte soviética.
En la década de los 90, los investigadores estadounidenses pudieron llegar por fin a algunos documentos soviéticos e incluso a los pilotos del La-11 directamente implicados en el incidente. Lamentablemente, ninguno de ellos pudo confirmar el destino final del Privateer y su tripulación. Todos los pilotos soviéticos afirmaron que, tras recibir disparos, el Privateer se sumergió en las nubes y lo perdieron de vista. Según ellos, el «Turbulent Turtle» probablemente se precipitó al mar y no hubo supervivientes.
Además, el equipo estadounidense se sorprendió bastante de que la mayoría de los informes oficiales soviéticos relacionados con el caso hubieran sido destruidos aún en la década de 1950. Todo lo que quedaba eran declaraciones breves y vagas, que no aportaban nada. En 1992, el equipo investigador emitió un comunicado oficial en el que cerraba el caso. La conclusión fue que no había suficiente información para afirmar con seguridad el destino final del vuelo de la US Navy y su tripulación.
En 1950, un elemento clave de la estrategia estadounidense era la amenaza disuasoria de las bombas atómicas, ya que los soviéticos acababan de probar su primera arma de este tipo el año anterior y los estadounidenses llevaban construyéndolas desde 1945. Pero con la Era de los Misiles en un estado incipiente, los ataques dependían en gran medida de los bombarderos de la Fuerza Aérea, y para que los aviones estadounidenses alcanzaran objetivos apropiados dentro de la Unión Soviética, se consideraba esencial disponer de información sobre las defensas aéreas periféricas soviéticas. Fue esa necesidad la que impulsó la creación de un proyecto conocido eufemísticamente como Proyecto Especial de Búsqueda Electrónica (SESP), cuya arriesgada misión consistía en sondear el perímetro soviético para desencadenar respuestas que pudieran ser analizadas y neutralizadas en caso de que la guerra fría se caldease.
Anthony Herman Gerard Fokker nació el 6 de abril de 1890 en Kediri (Blitar), en la isla de Java, entonces parte de la Indias Orientales Holandesas. A los 4 años su familia decidió volver a Holanda, estableciéndose en Haarlem. Fokker fue un estudiante pésimo, siempre distraído con sus inventos, y con unos resultados desalentadores. Tonny evadió su servicio militar con un tema de salud, y a los veinte años partió para Alemania.
Después de construir dos aeroplanos fallidos de la mano de un tal Bruno Buechner, Fokker decidió fabricar uno con sus propias ideas. La máquina resultante, llamada Spin (Araña) resultó la primera que dio unos saltos, con Fokker a los mandos. Lamentablemente, se accidentó estando Fokker ausente. En 1911 fabricó otro Spin con las modificaciones aprendidas del primero. En mayo conseguía su licencia de piloto. El segundo Spin también se accidentó, pero el motor, un Argus de 50cv, pudo salvarse.
El tercer Spin estaba listo a finales de agosto, y Fokker realizo una demostración en Haarlem. El éxito de la misma, le reunió con su compañero de colegio Fritz Cremer y juntos partieron para Johannisthal, entonces la meca de la aviación en Alemania.
El 22 de febrero de 1912, Fokker Aviation Limited se registró en Berlín, con un capital de 20.000 marcos. Al estallar la Primera Guerra Mundial, el gobierno alemán tomó el control de la fábrica. Fokker permaneció como director y presunto diseñador de muchos aviones para el Servicio Aéreo del Ejército Imperial Alemán (Luftstreitkräfte), entre ellos el Fokker Eindecker y el Fokker Dr.I, el triplano que se hizo famoso en manos de ases como Manfred von Richthofen (el Barón Rojo). En total, su empresa suministró unos 700 aviones militares a las fuerzas aéreas alemanas, así como a la armada alemana y a Austria-Hungría.
A menudo se atribuye a Fokker la invención del dispositivo de sincronización que permitió a los aviones de la Primera Guerra Mundial disparar a través de la hélice giratoria. Su papel fue ciertamente importante, pero hubo una serie de desarrollos previos. El famoso piloto francés Roland Garros fue derribado el 18 de abril de 1915. Su avión estaba equipado con un dispositivo deflector, que consistía en la instalación de cuñas deflectoras metálicas en la hélice.
Esto inició una fase de consideración del concepto en el Servicio Aéreo del Ejército Imperial Alemán (Luftstreitkräfte). Fokker llevaba desarrollando un dispositivo de sincronización unos seis meses antes de la captura de la máquina de Garros. Además, ya en 1910 había patentes registradas en Francia, Alemania y Austria-Hungría que mostraban un dispositivo muy similar al ideado por Fokker.
Tras el final de la guerra, el Tratado de Versalles prohibió a Alemania construir aviones o motores de avión. El Armisticio, y no el Tratado de Versalles, señalaba el Fokker D.VII para su destrucción o confiscación, el único avión que se nombraba en el tratado. En 1919, Fokker regresó a los Países Bajos y fundó una nueva empresa aeronáutica, la Nederlandse Vliegtuigenfabriek (Fábrica Holandesa de Aviones), predecesora de la Fokker Aircraft Company. A pesar de las estrictas condiciones de desarme del tratado, Fokker no volvió a casa con las manos vacías: consiguió sacar de Alemania seis trenes de mercancías con aviones militares D.VII y C.I y piezas de repuesto a través de la frontera germano-holandesa.
Se afirma que Fokker utilizó 350 vagones de ferrocarril y se aseguró de que cada tren fuera demasiado largo para caber en los apartaderos de las vías férreas, donde normalmente se controla el contrabando de trenes. Weyl cita al propio Fokker diciendo que pagó 20.000 florines holandeses en sobornos. Los trenes incluían 220 aviones, más de 400 motores aéreos y mucho otro material. Estas existencias iniciales le permitieron establecerse rápidamente, pero su actividad se desplazó de los aviones militares a los civiles, como el exitoso trimotor Fokker F.VII/3m.
El 25 de marzo de 1919, Fokker se casa en Haarlem con Sophie Marie Elisabeth von Morgen. Este matrimonio terminó en divorcio en 1923. En 1927 se casó en Nueva York con la canadiense Violet Austman. El 8 de febrero de 1929, ella murió al caer desde la ventana de su suite de hotel. El informe policial original decía que su muerte había sido un suicidio, pero más tarde se cambió a «víctima de vértigo» a petición del personal de su marido
En 1926 o 1927, Fokker se trasladó a Estados Unidos. Allí fundó la filial norteamericana, la Atlantic Aircraft Corporation. La empresa adquirió gran notoriedad gracias a las audaces hazañas de los pilotos. El Fokker F.VII fue utilizado por el piloto Richard E. Byrd y el maquinista Floyd Bennett para sobrevolar o acercarse al Polo Norte el 9 de mayo de 1926. En junio de 1928, Amelia Earhart cruzó el Atlántico hasta Gales en un trimotor Fokker F.VII/3m, y en 1930 Charles Kingsford Smith circunnavegó el globo en otro.
Las empresas holandesa y estadounidense de Fokker estaban en la cima del éxito a finales de la década de 1920. Sin embargo perdió el control de las mismas al salir a bolsa. En 1929, General Motors adquirió Fokker Aircraft Corporation of America y la fusionó en General Aviation Corporation. Fokker fue nombrado director de ingeniería. Dimitió en 1931. Los diseños de Fokker eran cada vez más anticuados y en 1934 General Aviation suspendió su producción. Se siguieron construyendo en los Países Bajos.
Fokker murió a los 49 años en Nueva York en 1939 de meningitis, tras una enfermedad de tres semanas. En 1940, sus cenizas fueron trasladadas al cementerio de Westerveld en Driehuis, al sur de Holanda, donde fueron enterradas en la tumba familiar.
El 4 de abril de 1885 nacía en Stuttgart Hanns Klemm (fallece en Fischbachau el 30 de abril de 1961), ingeniero y empresario alemán conocido por sus logros en el campo de la aviación ligera en el periodo de entreguerras. Klemm obtuvo el título de ingeniero de la construcción en 1907. En abril de 1917 entra a trabajar en Luftschiffbau Zeppelin GmbH en Friedrichshafen, que buscaba un ingeniero calculista especializado en la construcción de acero. Destinado al laboratorio de investigación de Seemoos, trabaja con Claude Dornier y junto a su compañero Ernst Heinkel en Briest, donde era jefe del departamento de cálculo de Hansa-Brandenburg.
Desde abril de 1918 dirigió el departamento de construcción de Daimler Flugzeugbau en Sindelfingen. Supervisó la producción de dos monoplazas de ala alta, el caza Daimler L 11 y el biplaza de reconocimiento Daimler L 14. Una vez finalizada la guerra, los talleres aeronáuticos de Daimler tuvieron que reconvertirse en carrocerías de automóviles, y toda la producción aeronáutica cesó oficialmente.
Como Director Técnico de la planta de Sindelfingen, Hanns Klemm continuó discretamente sus actividades aeronáuticas. Su primer producto fue el Daimler L 15, un avión muy ligero propulsado por un motor de motocicleta de 7,5 CV. En la primavera de 1919, el prototipo sufrió la rotura del tren de aterrizaje durante su vuelo inaugural.
Klemm hizo reconstruir el L 15 como planeador, propulsado por un motor de motocicleta Harley-Davidson de 12 CV. Mejorado por el ingeniero Martin Schrenk, que también era responsable de las pruebas de vuelo, el L 15 fue sometido a ensayos satisfactorios en el centro de pruebas de planeadores de Rhön, y en 1922 Daimler renovó su confianza en Hanns Klemm. La actividad siguió con un derivado del L 15, el Daimler L 20, equipado con un motor Daimler de sólo 20 CV diseñado por Ferdinand Porsche, del que se construyeron más de 100 ejemplares. En 1928, el Barón (Freiherr) Friedrich-Karl von König-Warthausen voló con el L 20 a Bangkok y Singapur.
El 15 de diciembre de 1926, Hanns Klemm funda Leichtflugzeugbau Klemm en Böblingen, junto con una escuela de vuelo. El éxito del L-25, que más tarde se convirtió en el Kl 35, llevó a la transferencia de licencias a Estados Unidos, donde se fundó Aeromarine-Klemm en 1928, y a Gran Bretaña, donde se fundó la British Klemm Company en 1932. Del KL 35 se fabricaron más de 1000 ejemplares.
En 1933, el nuevo régimen alemán obligó a Hanns Klemm a trasladar parte de la fábrica de Böblingen a Halle, junto con un centenar de trabajadores y el programa de desarrollo de bimotores Klemm Kl 104. Sin ningún interés personal en la construcción de aviones de combate, Klemm cambió sus acciones a Siebel por las que Fritz Siebel y el gobierno de Württemberg tenían en la fábrica de Böblingen, que pasó a denominarse Hanns Klemm Flugzeugbau.
A partir de 1936, Hanns Klemm se concentra en el estudio de nuevos procesos de construcción para aviones ligeros. Entre 1936 y 1937, desarrolló una técnica de panel sándwich basada en madera revestida, que encontró su primera aplicación con el Kl 105 en 1938. Este trabajo le valió un doctorado de la Universidad de Stuttgart en diciembre de 1937, y en 1940 se creó Klemm Technik GmbH para explotar las patentes de las técnicas de construcción de paneles sándwich.
El RLM ordenó que la fábrica de Böblingen crease un taller de reparación para los Arado Ar 65 y Ar 66 en 1934, y posteriormente para el Ar 96. En 1939 se interrumpió la producción de aviones ligeros en favor de los planeadores de carga pesada Gotha Go 242 y, posteriormente, de los fuselajes Arado Ar 96. En marzo de 1943 el RLM ordenó a Hanns Klemm que organizara Klemm Flugzeugbau para producir el Messerschmitt Me 163 bajo licencia, de los que se estima produjo alrededor de 200. Klemm dimitió como director gerente de la empresa, que fue puesta bajo el control de un comité gubernamental el 23 de mayo de 1943
Tras la guerra, Hanns Klemm se centró en explotar las patentes de Klemm Technik GmbH. En 1952, su hijo y un grupo de antiguos empleados se reunieron con la idea de refundar Klemm Flugzeugbau. Sin embargo, Hanns Klemm estaba demasiado enfermo para volver al trabajo, por lo que se vendieron los derechos del Kl 107 a Ludwig Bölkow y Wolf Hirth. El Kl 107 modernizado se convirtió en el Bölkow Bo 207.
El 26 de marzo de 1950 volaba por vez primera el Douglas XA2D-1 Skyshark. George Jansen, decorado veterano de la Segunda Guerra Mundial, y desde entones piloto de pruebas de Douglas, se vio forzado a abortar el primer vuelo, que quedó en un salto de 2 minutos y terminó a 8 kilómetros en una de las pistas de la base Edwards. Las vibraciones de baja frecuencia fueron tan intensas que Jensen cortó gases para prevenir daños en los motores.
Este fue un problema recurrente de los Allison XT40-A-2, que generaban una vibración “que se te metía en los huesos”, según los miembros del equipo de tierra, lo que hacia los trabajos extremadamente incómodos. Este motor consistía en dos XT-38-A, montados lado a lado, conectados a un eje central, que movía dos hélices rotando en sentido contrario, con un diámetro de 4,3 metros. El XT40 producía 5.100 caballos al eje y 380 Kg. de empuje adicionales.
El segundo y tercer vuelo fueron también de corta duración por las vibraciones del motor, por los que se optó por un cambio del mismo y el cuarto vuelo se produjo el 18 de octubre. La Guerra de Corea estalló poco después, el 26 de junio, y la Navy tenía a su disposición los Corsair y los más modernos Skyraiders como aviones de ataque, ambos con motores a pistón, por lo que un avión con los nuevos turbopropusores fue subiendo en prioridad. El 30 de junio Douglas recibió una carta de intenciones por 10 aviones, con pedidos siguientes de 81 unidades y posteriormente 250 adicionales.
El 8 de diciembre comenzaron las pruebas de la Marina. El 19 de diciembre el prototipo se perdió junto al comandante Hugh Wood de la Marina. El segundo prototipo estaba casi terminado, pero nuevamente los problemas de motor retrasaban du primer vuelo, que pudo finalmente realizarse el 3 de abril de 1952, nuevamente con Jansen a los controles. Los problemas de motor continuaron y finalmente fue la puntilla que termino con el programa. La Marina anuló sus pedidos, al estimar que no había solución a la vista.
En total se fabricaron dos prototipos y 10 A2D-1 de producción, de los cuales cuatro no llegaron a volar. Allison utilizó varios ejemplares para pruebas hasta 1955. Varias propuestas de Skyshark más poderosos fueron presentadas por Douglas a la Marina, pero no tuvieron continuidad. Entre ellas una versión con Allison T40-A-8 y 7000 caballos al eje y otra con motores de 10.000 caballos y alas en flecha de 35º, y una hélice supersónica. También se propusieron versiones antisubmarinas y de alerta temprana.
Ed Heinemann, diseñador del Skyshark, había presentado a la Marina un diseño de avión de ataque ligero, que fue aceptado. Se trataba de un pequeño mono reactor sencillo y ligero que realizaba su primer vuelo el 22 de junio de 1954. Era el Skyhawk, pero esa es otra historia.
María Bernaldo de Quirós fue la primera española que obtuvo el título de piloto en octubre, concediéndole la licencia el 24 de noviembre de 1928. “Que se vaya acostumbrando la opinión pública, verán que las mujeres servimos para algo más que para bordar. La gente que no se asombra de que haya ciclistas, o jugadoras de tenis, o conductoras de automóviles, ¿por qué se va a asombrar de que una deportista se dedique a la aviación?”, declaró en “La Estampa”.
María nació el 26 de marzo de 1898 en Asturias. Hija de la aristocracia, contrajo su primer matrimonio con su primo, Ramón Bernaldo de Quirós, con el que tuvo dos hijos, que murieron a una edad muy temprana. Su marido falleció víctima de la gripe española.
Se casó en segundas nupcias con el que fue alcalde de Ciudad Rodrigo, pero la incompatibilidad de caracteres y sus ansias de libertad la llevaron a separarse, y venir a Madrid a cumplir sus sueños.
María, una “mujer moderna”, fue la segunda mujer en España en conseguir el divorcio, gracias a la Ley de Divorcio en la Segunda República. Inicia una relación con su profesor de vuelo José Rodríguez Díaz de Lecea, que llegaría a ser ministro del Aire en la época de Franco entre 1957 y 1962.
Tras finalizar el curso adquiere un avión De Havilland DH 60 a un tercio aproximadamente de su valor. Con este avión, al que llamaba “Polilla” realizó exhibiciones y dio el bautismo del aire a unas 200 mujeres. En 1929 recibió la insignia de aviación militar del Real Aero Club, a pesar de que no podía volar sus aviones, porque estaba prohibido a las mujeres.
Participo en demostraciones, sobre todo en el norte de España, donde fue muy festejada por la prensa de la época. Poco después se pierden sus coordenadas, aunque hay fuentes que hablan de su participación en el bando nacional haciendo labores de enlace, estafeta y reconocimiento, durante la Guerra Civil, no existen pruebas de ello.
Murió en Madrid a la edad de 85 años, el 26 de septiembre de 1983.
El 6 de febrero de 1915 volaba por vez primera el Sikorsky S-16, que fue el primer caza puesto en producción por Rusia. En principio fue concebido como un caza de escolta para los cuatrimotores Ilya Murometz en su raids estratégicos en Prusia Oriental, aunque también sirvió como caza y avión de reconocimiento para el Escuadrón de Dirigibles.
Inspirado en el Sopwith Tabloid, fue diseñado por Igor Sikorsky en 1914. Estaba equipado con cuatro ruedas para operar en los campos parcialmente inundados, y además contaba, como todos los Sikorsky con alerones para el control lateral. Estaba propulsado por diferentes motores, incluyendo un Le Rhone de 110 CV, traído de Francia o el Gnome-2 de 80 CV, que se fabricaba localmente. El motor más potente era el preferido, pero la mayor parte de los aviones montaros el Gnome.
Fue uno de los primeros cazas en contar con una ametralladora sincronizada, una Vickers o Maxim que disparaba a través del arco de la hélice. Como era muy proclive a trabarse, algunos S-16 contaban con una Lewis instalada en el al superior. La mayor parte de las fuentes hablan de un total de 33 aviones fabricados por RBVZ (Russian Baltic Wagon Works) en San Petersburgo, con Sikorsky como Jefe de Diseño.
El diciembre de 1915 y a comienzos de 1916 se entregaron siete S-16, aunque eran inferiores los Fokker D.II y D.III de sus oponentes. Pero cuando montaba el equipamiento adecuado y el motor Le Rhone, era un avión competitivo en manos de un buen piloto, alcanzando varias victorias contra alemanes y austriacos.
Sikorsky estaba destinando la mayor parte de sus recursos a la construcción y desarrollo de Ilya Murometz, pero hizo varios intentos de desarrollo del S-16. El S-17 era una versión con mayor protección y el S-18 una con dos motores, pero no llegaron a producirse. El S-20 era una versión mejorada, con motores de mayor potencia. Resultó un aparato sobresaliente con velocidades de hasta 190 km/h, pero tampoco entro en producción.
Varios S-16 sobrevivieron a la Revolución de 1917, y fueron operados por la Fuerza Aérea Roja durante la Guerra Civil. Los últimos aviones, ya en labora de entrenamiento, fueron retirados hacia 1923-24.
Un 23 de octubre de 1953, los pilotos de prueba de la Piasecki Aircraft Harold Peterson y Phil Camerano, entraban en la espaciosa cabina del YH-16, y hacían todas las comprobaciones antes del primer vuelo. El YH-16 era el mayor helicóptero del mundo en aquel momento, y el primero con dos motores. Poco después realizaban su primer vuelo de 12 minutos, sin problemas reseñables.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos quedaba como superpotencia indiscutida y la única con capacidad atómica. Sin embardo, esto no duró mucho. En 1949 la URSS realizo se primera prueba nuclear desatando los temores americanos ante una posible invasión, por ejemplo a través del casquete polar. Esta perspectiva, con cientos de tripulaciones sobrevolados esta inhóspita área creó en la fuerza aérea la necesidad de un gran helicóptero de rescate.
Frank Piasecki había desarrollado en 1947 el predecesor del HRP-1 un birrotor de recate para la Marina, y comenzó el desarrollo de Model PV-15, que terminaría designándose YH-16. El enorme aparato estaba propulsado por dos Pratt & Whitney R-2180-11 de 1650 CV, medía 23,8 metros de largo con casi tres metros de anchura del fuselaje, 70,8 metros cúbicos de capacidad, y dos rotores de 25 metros de diámetro.
En vacío el YH-16 pasaba 14.500 kilos, con una carga de 6.350 kg. Podía transportar 40 pasajeros, o 32 camillas, e incluso podía llevar tres Jeeps o vehículos pequeños, que entraban a través de su rampa trasera. Su velocidad máxima era de 198 km/h, y la de crucero 177 km/h. Tenía un alcance 379 kilómetros y su techo con carga normal era de 5.490 metros.
Pronto resultó evidente que con motores de turbina aumentarían las prestaciones de forma espectacular. Se eligieron las turbinas Allison YT38-A-10, que eran considerablemente más pequeñas y ligeras, con lo que se pudo aumentar la capacidad del helicóptero, y mejorar sus prestaciones. El YH-16ª realizaba así su primer vuelo el 6 de diciembre de 1955. El aparato era ahora más ligero, con un peso de 10.200 kilos, su velocidad máxima alcanzaba los 235 Km/h y la de crucera los 225 Km/h. El alcance era similar pero la altura legaba a los 5.820 metros.
Durante las pruebas alcanzó una velocidad de 265 Km/h, record en aquel momento. Los ingenieros de Piasencki diseñaron un helicóptero aún más, con mayor carga y más velocidad llamado YH-16B, con capacidad para 69 soldados. Se desarrolló una versión con el tren de aterrizaje extendido, con el fin de llevar módulos intercambiables para operaciones especiales, como uno de vigilancia electrónica, un taller de reparación o un centro de operaciones.
Desgraciadamente todo esto se fue al traste el 5 de enero de 1956. El YH-16A se estrelló durante su fase final de pruebas cerca del Rio Delaware, con la perdida de sus dos pilotos, Harold Peterson y George Callahan. La USAF decidió entonces no continuar con el programa, a pesar de que la causa técnica del accidente quedó bien definida.
Empezaban los alocados 20 y la gran guerra parecía ir quedando atrás. En Estados Unidos que no habían sufrido los estragos de la guerra este optimismo era patente. Había disponibles muchos aviones de “surplus” puestos en el mercado por el gobierno a muy bajos precios. Aeromarine adquirió varios Curtiss F-5L, excedentes de la Navy y procedió a convertirlos en hidros de pasajeros. De esta forma nació el Model 75.
En total se transformaron entre 6 y 8 aparatos, los primeros a finales de 1920, entrando en servicio en 1921. A los primeros tres se les llamó Pinta, Niña y Santa Maria. Comenzaron sus vuelos entre Nueva York y La Habana, con escalas en Atlantic City, Beaufort, South Carolina, Miami y Key West. El trayecto de dos días reducía a la mitad el tiempo necesario en tren y barco.
A medida que entraban nuevos aviones en servicio se abrían nuevas rutas a treves de Lago Eire hacia Detroit y Cleveland. Hacia el sur se añadieron Nassau y las islas Bimini. La prensa dio una cobertura excepcional a estos vuelos, muchos de los cuales estaban ocupados por la alta sociedad de la época, y muchos famosos.
Right front view of Aeromarine 75 «Buckeye» flying boat in the water, with crew and women «bathing beauties» of the time posed on upper wing and fuselage, spring 1922.
En mayo de 1922 Aeromarine organizó un carnaval en Nueva York para lanzar sus vuelos. En uno de ellos se amontonaron 27 personas, cuando la capacidad normal era 14. Uno de los hidros, el Buckeye, transportó un Ford T de Detroit a Cleveland. En noviembre de 1922 se cumplieron dos años de operaciones sin un accidente, habiendo transportado más de 20.000 pasajeros.
Sin embargo, a pesar de la publicidad, de la innovación y de la seguridad demostrada no consiguió beneficios y tuvo que cerrar en septiembre de 1923, cayendo en el olvido. En el momento de su cierre, había transportado cerca de 30.000 pasajeros, con solo un accidente.
El 10 de septiembre de 1956, Bob Baker, piloto de pruebas de North American realizaba el primer vuelo del YF-107A, un cazabombardero que se enfrentó al Republic F-105, y perdió. El primer vuelo se desarrolló sin problemas, salvo un fallo en el tren de aterrizaje delantero. El 3 de noviembre alcanzó Mach 2, y el 17 había completado la Fase 1 de pruebas. El segundo prototipo voló el 28 de noviembre, y el tercero y último el 18 de febrero del 57.
North American F-107A (S/N 55-5119). (U.S. Air Force photo)
Lo que más llamaba la atención del diseño era la toma de aire dorsal que alimentaba un reactor Pratt & Whitney J75. Esta fue la primera entras de aire de geometría variable para optimizar la alimentación de aire del motor. En los dos primeros aviones tenia dos posiciones, pero el tercera incorporaba un sistema VAID (variable air inlet duct).
Los timones de dirección y profundidad eran completamente móviles, de una sola pieza. Este desarrollo fue lo suficientemente interesante para que North American lo utilizase en el A-5 Vigilante, el XB-70 Valkirie el F-108 Rapier.
El avión era capaz de subir verticalmente en supersónico. Se llevaron a cabo una serie de pruebas trepada, que fueron suspendidas debidas a daños en el motor. La fuerza aérea no quería, además, competencia para el NF-104, que estaba intentando romper records, en este terreno.
Las pruebas de armamento se realizaron en China Lake y el polígono de pruebas de Salton Sea. Se probaron multitud de cargas, y se realizaron lanzamientos entre Mach 0.9 y Mach 2. Aunque la competición estuvo muy igualada, el F-105 fue declarado ganador. Dos de los YF-107A fueron utilizados por la NACA para el desarrollo del sidestick de control del X-15. El última vuelo del F-107 fue realizado el 1 de agosto de 1959 por Scott Crossfield.
North American F-107A (S/N 55-5119). (U.S. Air Force photo)