1926. Se funda la Cierva Autogiro Company

1926. Se funda la Cierva Autogiro Company

El 24 de marzo de 1926 se fundó la Cierva Autogiro Company en Inglaterra. Juan de la Cierva era su director técnico, con James Weir como presidente y Hugh Kindersley, actuando como director.

James Weir era un gran admirador del inventor español y fue quien le “tentó” a la aventura de emprender en Inglaterra. Cuando las autoridades británicas mostraron su interés por el autogiro el padre de Juan de la Cierva, contacto con M. Kindersley, entonces en Madrid como delegado de la banca Lazard Brothers, sentando las primeras bases de la futura compañía.

London Air Park. Sede de Cierva desde 1932.

Esta fue formada para “explotar las patentes mundiales de la máquina de Cierva, incluyendo las patentes inglesas”. No se pretendía que la compañía se dedicase a la fabricación, sino a negociar y vender patentes y garantizar licencias de fabricación y cobrar los royalties. Si embargo rápidamente se involucró en trabajos de desarrollo.

Un capital de 30.000 libras fue puesto por Weir, Kinderseley, JJ Astor y diversas instituciones. A juan de la Cierva se le reservaron 20.000 libras en acciones preferenciales por sus patentes.

Cierva C8

El primer autogiro fabricado por la compañía fue el modelo C.8. Este, junto con otros diseños, se construyeron en colaboración con Avro. El Cierva C.30, anterior a la guerra, gozó de gran popularidad. Se fabricaron cerca de 150 unidades bajo licencia en el Reino Unido por Avro, en Alemania por Focke-Wulf y en Francia por Lioré-et-Olivier. En 1932, la empresa Cierva se trasladó a unas nuevas instalaciones en el «London Air Park» de Hanworth House, donde se estableció una escuela de vuelo para autogiros. Avro seguía siendo el contratista principal, y solo el ensamblaje final y las pruebas de vuelo se realizaban en Hanworth.

El 9 de diciembre de 1936, Cierva falleció en un accidente aéreo de KLM en Croydon, cuando el avión en el que viajaba como pasajero se estrelló tras despegar en medio de la niebla. El Dr. James Allan Jamieson Bennett pasó a ser director técnico de la compañía y permaneció en el cargo hasta su partida en 1939. Además de realizar importantes contribuciones a los sistemas de control de autogiros durante su etapa en Cierva Autogiro, Bennett impulsó la decisión de Cierva de ofrecer a la Marina Real una aeronave capaz de realizar un verdadero vuelo vertical.

James G.Weir
Cierva con A V Roe

El innovador diseño de Bennett, un nuevo tipo de aeronave de rotor que combinaba características clave del autogiro y el helicóptero, se presentó al Ministerio del Aire (Especificación S.22/38) como el Cierva C.41 Gyrodyne, pero el trabajo preliminar se abandonó con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Bennett se unió a Fairey Aviation en 1945, donde continuó el desarrollo del diseño C.41 para crear el primer girodino, el Fairey FB-1, que realizó su primer vuelo en 1947.

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En 1943, el Departamento de Aeronaves de G & J Weir Ltd. se reconstituyó como Cierva Autogiro Company para desarrollar diseños de helicópteros para el Ministerio del Aire. El Cierva Air Horse, de la posguerra, era en aquel entonces (1948) el helicóptero más grande del mundo. El primer prototipo del Air Horse se estrelló, causando la muerte de Alan Marsh, gerente de Cierva, y del piloto de pruebas jefe John «Jeep» Cable, piloto de pruebas jefe de helicópteros del Ministerio de Suministros, y del ingeniero de vuelo J. K. Unsworth. Esto llevó a Weir a cesar sus inversiones en la compañía y sus contratos de desarrollo fueron transferidos a Saunders-Roe.

125 años del nacimiento de Juan de la Cierva

125 años del nacimiento de Juan de la Cierva
18th September 1928: Spanish inventor and aviator Juan de la Cierva with his autogiro at Croydon airfield, London. (Photo by Crouch/Topical Press Agency/Getty Images)

El 21 de septiembre de 1895 nace en Murcia, al sur de España, Don Juan de la Cierva y Codorniú, conocido en todo el mundo por la invención y perfeccionamiento del autogiro, y su aportación al futuro helicóptero. Al no poder desarrollar su invento en España, emigró al Reino Unido, donde se asoció con James G. Weir para crear Cierva Autogiro Company. Sus autogiros se fabricaron en Inglaterra, Francia, Alemania, Japón, la URSS y Estados Unidos.

El «Cangrejo», uno de sus primeros aviones.

Juanito demostró desde muy joven una gran curiosidad e inteligencias. Su interés por la mecánica le llevó a leer cualquier papel sobre el tema que cayese en sus manos, y pronto la aviación ocupó buena parte de su actividad. Con sus amigos, los hermanos Barcala y Tomás Martín Barbadillo, construyeron innumerables modelos voladores. En 1910 llega la aviación a España y el grupo de amigos no se pierden ningún acontecimiento, decidiendo construir un modelo lo suficientemente grande como para volar ellos mismos.

El trimotor C3, un fracaso que le llevó a estudiar un aeroplano más seguro

En otoño de ese año construyeron su primer planeador BCD (Barcala, Cierva, Diaz), que logró realizar varios vuelos, aunque no sin accidentes. A los 16 años, terminado el bachillerato, Juan decide proseguir los estudios de ingeniero de caminos, para poder dedicarse a la aeronáutica. Mientras intentaba entrar en la Escuela, construyeron un nuevo aeroplano, el BCD-1, con un motor proporcionado por el piloto francés Mamet. El “Cangrejo”, llamado así por su color rojo, voló en numerosas ocasiones. En 1913 proyectaron un monoplano biplaza, que termino capotando después de un vuelo. Los fondos familiares fueron cortados, y nuestros ingenieros en ciernes tuvieron que aparcar sus actividades.

El C1, primer autogiro, que no llega a volar.

Llega 1919. Juan es ya ingeniero de caminos. Y además es elegido diputado a las cortes por Murcia. Por si fuera poco, contrae matrimonio. Un año bien cargado. Su proyecto fin de carrera es un trimotor, el C3, que termina estrellándose, y le lleva a comenzar sus investigaciones sobre un avión seguro. Estos estudios le llevarían a la invención del autogiro.

El C3, que tampoco logró elevarse.

En 1920 construye el C.1, primer autogiro con dos rotores girando en sentidos opuestos, y que no consigue despegar. Los C.2 y C.3 perfeccionan el concepto, pero sin éxito de vuelo. Finalmente, después de cuatro años de experimentación desarrolla el rotor articulado, que se prueba en el modelo C4, el primer avión de alas rotatorias estable, cuyo primer vuelo se realiza el 10 de enero de 1923.

Cierva C4, el primer autogiro que voló con éxito.

La aeronáutica militar financiaba la operación, pero sus recursos estaban bastante limitados. El modelo C6 volaba mucho mejor que su antecesor. Hizo demostraciones importantes. El 12 de diciembre de 1924 enlaza Cuatro Viento con Getafe en 8 minutos. Al año siguiente el C6bis, mejorado, se exhibía en Farnborough. Un grupo de financieros británicos ofrece su apoyo a De La Cierva y al año siguiente se funda en Londres The Cierva Autogiro Company. A partir de ese momento, el autogiro comienza a ser visto con creciente interés en todo el mundo.

Cierva C6

El mismo Juan de la Cierva pilotaba algunos de sus ingenios. En 1928 había cruzado el canal de la Mancha, siendo el primer avión de alas rotatorias en hacerlo. Todo esto ayudaba a aumentar el prestigio del invento, y el personal del propio de la Cierva. Nunca dejó de viajar. EN estados Unidos entabló contacto con Henry Ford, aterrizó con el autogiro en la Casa Blanca, donde fue recibido por el Presidente Hoover. Finalmente llegó a un acuerdo de fabricación con Harold F. Pitcairn, y en febrero de 1929 se forma la Pitcairn Cierva Company.

Cierva C9

Juan continuaba investigando e introduciendo mejoras en cada modelo sucesivo. El C19 de 1932 lograba el control longitudinal y lateral mediante la inclinación del rotor. En 1934, el C30 despegaba “al salto”. No necesitaba rodaje para despegar. De este modelo se fabricaron más de 150 unidades en todo el mundo. Juan de la Cierva nunca abandonó la esperanza de que en España se desarrollase su autogiro, y realizaba continuamente numerosas apariciones en nuestro país. En 1935 casi lo consigue, aunque al final, sus esperanzas se viesen truncadas.

En 1932, la Federación Aeronáutica Internacional le concede la Gran Medalla de Oro, por sus acciones, trabajos, su iniciativa y sacrificio para el desarrollo de la aeronáutica. En marzo de 1935 pronuncia una conferencia en la Royal Aeronautical Society, donde revela sus próximos pasos, como el desarrollo del C30 y una máquina con cinco plazas, además de un monoplaza. De la Cierva comenzó a trabajar en sus propios helicópteros hacia 1936, con el fin de responder a una especificación del Ministerio Británico, llamándolo Gyrodyne. Sus ideas se plasmarían después de la guerra mundial.

Cierva C30. Se construyeron 150 en todo el mundo.

Juan de la Cierva apoyó el golpe contra la República en España en 1936, y actuó como representante de los sublevados en Inglaterra. Contrato el Dragon Rapide que traslado al general Franco desde las islas Canarias hasta Marruecos para iniciar el alzamiento. El 9 de diciembre de 1936 tomó un avión DC-2 de KLM con dirección a Amsterdam. La espesa niebla no permitió a la tripulación ver una colina y una casa, contra las que se estrelló el avión, sin dejar supervivientes.

Despegando desde el Dédalo, dela Marina española.

Sus desarrollos fueron esenciales para llegar al helicóptero tal y como lo conocemos actualmente. Sus últimas ideas se plasman en el Cierva C.39 Gyrodyne, que se construye como Fairey FB.1 en 1947. Incluye un rotor autopropulsado, que lo hace más sencillo que un helicóptero convencional.

Fairey Gyrodyne. 1947.

En 1966 es reconocido en el International Aerospace Hall of Fame, por sus innovaciones en tecnología aplicada a las palas del rotor, y su utilización para general propulsión y control con precisión de la altura de un aeroplano.